¿Cómo trabajamos el inglés en 1 año?
Hoy os vamos a enseñar cómo la experiencia, el movimiento y la repetición son nuestras herramientas para construir la base del aprendizaje en estas edades. Nos gusta partir del mismo punto que lo hacemos con nuestro lenguaje materno, a través de la escucha pasiva del lenguaje en sus principios hasta que consiguen asociar imágenes a sonidos, para después pasar a una escucha activa a través de las herramientas que hemos mencionado previamente. De esta manera, vamos a tener una aproximación al idioma lo más fácil posible.
Las canciones con gestos son una de las partes más poderosas que tenemos con niños de edad tan temprana. Cuando acompañamos las palabras con movimientos del cuerpo es el momento óptimo de aprendizaje, ya que, al experimentar físicamente, señalar partes del cuerpo, aplaudir, saludar o imitar movimientos, estamos dándole significado a las palabras y favoreciendo la atención, la memoria y la comprensión del lenguaje.
Al utilizar elementos manipulativos como imágenes, pañuelos, flashcards u otros, les permitimos ver, tocar y explorar haciendo que el vocabulario se vuelva parte de ellos, siendo algo concreto, comprensible y que ellos puedan manipular estimulando su curiosidad. Al mismo tiempo, se establecen conexiones en su cerebro entre las palabras y el mundo que les rodea y todo ello junto con la lectura de cuentos, hacen que se familiaricen, no solo con los sonidos, sino con las palabras, el ritmo y la entonación propia del inglés.
En conjunto, todas estas actividades, canciones, gestos, materiales manipulativos y cuentos crean un entorno rico de lenguaje donde los niños escuchan, observan, imitan y participan de forma natural. Nuestro objetivo es familiarizarlos con el idioma de manera divertida y significativa para construir una relación positiva con el inglés desde los comienzos y así, poder aprender a la vez que disfrutar.














