La jornada de hoy, 13 de marzo, fue mucho más que una simple actividad de clase fuera del aula. Los pasillos de la residencia Albertia se llenaron de rimas, métricas y, sobre todo, de muchísima emoción.
Nuestros alumnos de 3º ESO llevaban semanas preparando una selección de poemas que conectaran con las vivencias de los residentes. El reto no era solo la memorización o la dicción, sino lograr transmitir el sentimiento detrás de cada palabra en dos idiomas diferentes (Inglés y castellano).
Esta actividad forma parte de nuestro proyecto de Aprendizaje-Servicio (ApS), donde buscamos que el currículo escolar tenga un impacto real y positivo en nuestra comunidad local. Gracias a la residencia Albertia por abrirnos sus puertas y por darnos la lección más importante del día: que la cultura no tiene edad.













