En nuestra clase el viernes vivimos una emocionante aventura: los papas de Carlota y la mamá de Daniel Lorite han venido al aula para ayudarnos a salvar el recreo del colegio, que estaba en peligro de desaparecer. Para lograrlo, cuatro grupos de intrépidos aventureros —nuestros alumnos y alumnas de 2ºD— se enfrentaron a una gran variedad de actividades que pusieron a prueba su ingenio, su creatividad y su capacidad para trabajar en equipo: retos matemáticos, desafíos lingüísticos, problemas que requerían reflexión conjunta y muchas otras actividades llenas de emoción y aprendizaje compartido.
Gracias al esfuerzo, la ilusión y la implicación de estos alumnos, junto con la colaboración de las dos familias que nos acompañaron, podemos anunciar con muchísima alegría que el recreo está oficialmente salvado.
Así que… podremos seguir salir todos juntos al patio para compartir, disfrutar y seguir aprendiendo de la mejor manera: jugando.
¡Misión cumplida, equipo!











