El 20 de noviembre celebramos el DÃa Mundial de la Infancia, una fecha que nos recuerda que todos los niños y niñas tienen derecho a crecer, aprender, jugar y vivir en un entorno seguro, con cariño y respeto.
Pero ¿sabemos realmente cuáles son esos derechos? ¿Y qué podemos hacer para que se respeten en nuestro dÃa a dÃa?
Una primera toma de contacto en GSD Las Rozas



En GSD Las Rozas hemos comenzado a trabajar sobre los derechos de la infancia con una primera actividad en la que el alumnado ha podido acercarse a este tema, conocer sus derechos y reflexionar sobre las responsabilidades que acompañan a la convivencia.
Porque conocer los derechos de la infancia es también aprender a reconocer cuándo se respetan, cuándo no y cómo podemos contribuir a que todos los niños y niñas disfruten de ellos.
El derecho a la educación, a la salud, a la protección, a expresar nuestras opiniones o a jugar son algunos de los principios que recoge la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada por Naciones Unidas en 1989.
De los derechos a la acción: una gymkana en Las Rozas
Este primer acercamiento tendrá continuidad con una actividad muy especial: una gymkana en la que participarán los alumnos y alumnas de 5.º de Primaria de los colegios de Las Rozas.
A través de diferentes retos y pruebas, tendrán la oportunidad de seguir descubriendo los derechos de la infancia de una manera dinámica y participativa.
Una experiencia que permitirá compartir aprendizajes con otros centros educativos del municipio y recordar que los derechos de los niños y niñas son una responsabilidad de toda la sociedad.
Una infancia con derechos, una sociedad con futuro

El DÃa Mundial de la Infancia nos invita a mirar más allá de una fecha señalada en el calendario. Nos recuerda que garantizar los derechos de los niños y niñas es una tarea que se construye cada dÃa, en casa, en el colegio y en todos los espacios en los que crecen.
En GSD Las Rozas seguimos trabajando para que nuestro alumnado conozca sus derechos, aprenda a respetar los de los demás y descubra que, con pequeños gestos, también puede contribuir a construir un mundo más justo.
Porque todos los niños y niñas tienen derecho a crecer felices, seguros y con oportunidades para construir su futuro.




