Abbey College, nuestro particular Hogwarts

Ladies and gentlemen, we have just landed at Birmingham Airport. Welcome!

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Abbey College

Así comenzó nuestro viaje, en el aeropuerto de Birmingham. Sin necesidad de atravesar ninguna pared y después de casi una hora por las carreteras británicas, llegamos a nuestro destino: Abbey College. Historia viva de la educación inglesa, un colegio que puede presumir de la calificación más alta del Gobierno británico. El edificio nos transporta, de golpe, a una escuela de película; pero aquí no hay actores ni fantasía. La realidad nos recuerda que el Covid-19 ha venido para quedarse, y nos confinan 15 días. Pero no hay bien que por mal no venga. Esos primeros días nos ayudaron a conocernos más entre nosotros cuatro Clara, Álvaro, Sergio y Álvaro, y aun nos esperaban por delante 10 semanas.

Este programa cuenta con una peculiaridad, la relación entre GSD y ABBEY, es directa, no hay intermediarios. Gracias a esto el enfoque es mucho más educativo. No se está pensando en el ocio, ni en el turismo – aunque también hay tiempo para disfrutar – los alumnos viven en un entorno autentico de estudio y de experiencia en otro país, conociendo otra cultura, pero, y esto es lo más importante, siendo GSD. El esfuerzo, como dicen los alumnos, es de las familias y del colegio, trabajando juntos por una forma de hacer las cosas en la que creemos desde hace muchos años: el Proyecto Educativo GSD.

Vamos a clase con todos los compañeros ingleses y de otros países. Lo primero que nos llamó la atención el primer día de clase fue su uniforme ¡chaqueta negra, camisa blanca de manga larga y pantalón negros!, “parecen business man” eso dice Sergio; para Clara “los nuestros, los de GSD, son mucho más cómodos” y ¡por supuesto vamos con ellos en Abbey College!, es un contraste bonito.

Alumnas Abbey College

En nuestras clases no hay demasiados alumnos y el horario es de 08:30 a 16:15, pero además los alumnos de GSD tenemos una hora y tres cuartos de más; se llama PREP y allí estudiamos, hacemos los deberes, los trabajos, los ejercicios de Abbey y de GSD, tenemos doble carga de estudios porque hacemos los dos colegios a la vez. Eso sí, siempre con la supervisión y el apoyo de nuestro primer profesor Alberto. Él está en contacto con nuestros tutores de 2º de la ESO en España.

Para llegar hasta aquí hemos tenido que demostrar que tenemos un buen nivel de inglés, de otra forma no podríamos aprovechar esta estancia en Inglaterra. Y además de eso hemos pasado una serie de entrevistas en las que nos han puesto a prueba para ver cómo nos manejaríamos fuera de casa y cómo podríamos solucionar determinadas situaciones.

Alumnos GSD en Abbey College

En el colegio hacen algunas cosas distintas a las nuestras que, a lo mejor, se podrían hacer en los Colegios GSD. Por ejemplo, hay una asignatura que la estudia todo el colegio a la vez y la damos en el Salón de Actos ¡ban todos los alumnos! Y otra cosa más, todos los lunes hay una Asamblea en la que el director del colegio cuenta todo lo que va a pasar esa semana.

Aunque Inglaterra no es un país que destaque por su cocina comemos muy bien. Las comidas, desayuno, comida y cena se sirven en buffet. A pesar de que el edificio se parece a Hogwarts no comemos ni “cerveza de mantequilla, ni grageas de sabores ni zumo de calabaza” Todos los días hay dos platos, más uno vegano para los que lo prefieran; y siempre hay ensaladas variadas. “Comemos bien, de vez en cuando hamburguesas, pero muy poca comida basura”.

Nuestro profesor está en contacto con nuestros tutores de 2º de la ESO en España

La experiencia es fantástica. Esta vez somos solo cuatro, pero en circunstancias normales vendríamos más. La sensación que tenemos es que estamos estudiando en GSD pero fuera de España, es casi como un Campus satélite. Nosotros, casi sin querer, contamos que hacemos en España, contamos cosas de nuestro país, la forma de comer, de vivir, y también les hablamos de nuestros colegios, de los GSD. Sería estupendo que alumnos, bueno, ya compañeros ingleses, viniesen a nuestros colegios.

¡Se nos olvidaba! También hemos salido por Malvern. El centro de la ciudad “que son dos calles, pero son muy… pintorescas”, hemos conocido un Outlet “inmenso, grandísimo, tenían de todo”. Y también hemos salido al campo, ¡cuatro horas de caminata!, fue una pena que Clara no pudiera venir, pero tenía que trabajar.

En fin, cuando estemos en España os lo contaremos con muchos más detalles. Queremos dar las gracias al colegio por ofrecernos esta oportunidad y también, claro, a nuestros padres por dejarnos venir; sabemos que es un esfuerzo para las dos partes, pero os garantizamos que valdrá la pena. Es una experiencia única. Y que no se os olvide: ¡Estamos creciendo!

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